El marketing directo es un
sistema que hace uso de los medios de publicidad con la finalidad de
crear una relación entre consumidor y la empresa, por este motivo el
programa de comunicación debe ceñirse a las necesidades del cliente.
Lo
que caracteriza al marketing directo y, además diferencia de otros
sistemas convencionales de promoción y venta es que, dada la inmediatez
de respuestas que se obtienen es posible cuantificar los resultados y
con ello, estudiar la rentabilidad que ofrece.
Otra
característica que presenta, es que la técnica del marketing directo
personaliza con el cliente por lo que se puede obtener mucha
información y con ello definir el perfil al que pertenezca. Esta
técnica permite tomar una dirección precisa y dirigirse a un público en
concreto así como evaluar unas estrategias comerciales.
El
hecho de mantener una estrecha y directa relación con el cliente
permite conocerlo mejor y por tanto poder ofrecerle lo que más se
ajuste a sus necesidades. A través de la fidelización se
garantiza potencialmente al cliente.
Este
sistema de marketing es interactivo ya que comunica directamente con el
cliente y aporta la información necesaria para detectar sus necesidades
de una forma rápida. La aplicación de las nuevas tecnologías
constituye una herramienta estratégica para el marketing ya que ofrecen
nuevas utilidades; es un método o un medio para mejorar las relaciones
comerciales con los clientes, se presta a elaborar encuestas y estudios
de mercado, se establece como un medio a través del cual se informa, se
realiza la captación y se incita a un mayor consumo.