España es el país que cuenta
con más oficinas de las entidades bancarias por habitante. Se
estiman 600 habitantes por sucursal, lo que supera en gran medida al
resto de países que presentan una media de 900 habitantes por
oficina bancaria. Esto supone un alto nivel de competencia, por
lo que las entidades bancarias se ven obligadas a afinar sus técnicas
de marketing con el fin de fidelizar a sus clientes.
El
marketing directo, es la estrategia más utilizada en el sector,
prefieren el marketing más directo y personalizado, pero también se
refuerzan con otros medios como Internet, la televenta y el
mailing. Las campañas de captación se iniciaron ofreciendo
regalos como vajillas, menaje del hogar, ahora han subido el listón y
proponen aparatos tecnológicos como los iPods y consolas.
El
riesgo que se ha observado, es que muchos clientes cambian de banco
según el regalo que puedan obtener. La cuestión, en gran medida,
reside en ofrecer en temporadas claves las promociones adecuadas, por
ejemplo, en épocas de mayor consumo como pueden ser las fiestas
navideñas o el periodo de tiempo vacacional, resulta más efectivo
presentar campañas de préstamos personales, o tarjetas de crédito para
los viajes. Por otro lado, lo que mantiene al cliente ligado a su
banco es la obligación de tener el ahorro durante un plazo determinado
de tiempo.